Cada 10 de junio, Argentina se une en la conmemoración del Día Nacional de la Seguridad Vial, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la crucial importancia de respetar las normas de tránsito. Este día no es arbitrario; su origen se remonta al 10 de junio de 1945, cuando Argentina realizó un cambio histórico en su sistema de circulación, pasando de conducir por la izquierda (al estilo británico) a hacerlo por la derecha, una medida implementada a través del decreto Nº 26.965/44.
Hoy, esta fecha sirve como un potente recordatorio para difundir información vital y fomentar la conciencia sobre los cuidados esenciales al volante o manubrio, especialmente para la conducción segura en moto.
En la Ciudad de Buenos Aires reportó que, en 2023, el 34% del total de víctimas fatales en el tránsito fueron motociclistas – (Foto: GCBA)
La vulnerabilidad de los motociclistas en cifras alarmantes
Los datos más recientes en Argentina encienden las alarmas sobre la seguridad vial. La Ciudad de Buenos Aires reportó que, en 2023, el 34% del total de víctimas fatales en el tránsito fueron motociclistas, confirmando su condición como los usuarios más vulnerables de la vía pública. A nivel nacional, las estadísticas de «Luchemos por la Vida» son aún más contundentes: el 47% de los fallecidos en siniestros de tránsito durante el último año fueron motociclistas.
Es innegable que la motocicleta, por su naturaleza, es un vehículo de riesgo: su estabilidad depende del equilibrio del conductor, carece de una carrocería protectora y su menor volumen la hace menos visible para otros conductores. A pesar de estos factores inherentes, una preocupación mayor surge de los comportamientos imprudentes que muchos motociclistas adoptan, poniendo en peligro tanto sus vidas como las de los demás.
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Conductas riesgosas evitables
La fundación «Luchemos por la Vida» ha documentado consistentemente diversas conductas de riesgo que explican los altos índices de siniestralidad. Un ejemplo claro es el uso del casco: si bien en algunas zonas céntricas de Buenos Aires, el 86% de los motociclistas lo utiliza, esta cifra disminuye drásticamente en otras áreas de interior del país, haciendo de la falta de casco la principal causa de mortalidad en este grupo, especialmente entre los más jóvenes. La campaña nacional de «Luchemos por la Vida», «Cuidate, vos que tenés cerebro, usá casco», busca precisamente promover su uso y aumentar la percepción del riesgo.
Además, la urgencia de los repartidores y mensajeros en moto, que representan un 31% de las aproximadamente 73.000 motocicletas en la Ciudad de Buenos Aires, a menudo los lleva a asumir riesgos adicionales para cumplir con sus entregas y aumentar el número de viajes.
Más allá del casco: claves para una conducción segura y responsable
Mientras que el uso del casco es un pilar fundamental para la seguridad, el cuidado del motociclista va mucho más allá:
Equipamiento de protección completo: El casco es solo el inicio. Es vital invertir en chaquetas con protecciones (hombros, codos, espalda), guantes resistentes para proteger manos y nudillos, pantalones adecuados (ideales si son con protecciones para rodillas y caderas) y botas que cubran los tobillos. Este «traje de seguridad» actúa como una segunda piel, al absorber impactos y proteger de abrasiones en caso de caída.
Conducción Defensiva: anticipación y reacción: La clave no es solo controlar tu moto, sino también anticipar el comportamiento de otros conductores.
- Mantené distancia: Siempre dejá un espacio seguro con el vehículo de adelante.
- Sé visible: Utilizá ropa de colores brillantes o reflectantes, especialmente de noche o en condiciones de baja visibilidad. Mantené tus luces encendidas, incluso de día. Considera instalar luces auxiliares si tu moto lo permite.
- Observá constantemente: Escaneá el entorno para detectar posibles peligros: vehículos que puedan cambiar de carril sin señalizar, peatones inesperados o cambios en la superficie de la carretera.
- Evitá puntos ciegos: Posicionate de manera que los conductores de otros vehículos puedan verte en sus espejos.
Mantenimiento Riguroso de la Motocicleta: Una moto en óptimas condiciones es una moto segura. Revisa regularmente:
- Neumáticos: Presión adecuada y buen estado del dibujo.
- Frenos: Funcionamiento correcto y nivel de líquido.
- Luces y Señales: Asegúrate de que todas funcionen correctamente.
- Cadena o Correa: Tensión y lubricación adecuadas.
- Niveles de Líquidos: Aceite, refrigerante.
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Educación y formación continua
Obtener la licencia de conducir es solo el primer paso. Considerá tomar cursos de conducción avanzada para motociclistas, que te ayudarán a mejorar tus habilidades de frenado de emergencia, maniobras evasivas y control de la moto en diversas situaciones.
Responsabilidad comunitaria
Cada motociclista tiene la oportunidad de ser un embajador de la seguridad vial. Al conducir de manera responsable y utilizar el equipamiento adecuado, no solo te proteges a ti mismo, también inspirás a otros y contribuyes a cambiar la percepción negativa que a veces se tiene sobre el colectivo motociclista.


Gráfico de «Luchemos por la vida» que resume el comportamiento de los motociclistas en CABA.
Conducción segura en moto: un proceso constante
La educación vial, el control efectivo y la sanción a los infractores son pilares esenciales para proteger la vida de los motociclistas y de todos los usuarios de la vía. Incrementar la concientización, especialmente al momento de obtener la primera licencia y de forma continua, es vital para construir una movilidad segura y responsable.







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