La creatividad custom volvió a encontrar en Triumph un escenario global. En Triumph Originals 2026, talleres de siete países fueron convocados para transformar diferentes versiones de la Scrambler bajo una consigna tan atractiva como exigente: crear una verdadera “Time Capsule”, una motocicleta capaz de recuperar la esencia de una época determinada de la historia del modelo y reinterpretarla desde una mirada contemporánea.
La propuesta española fue la que terminó imponiéndose. Tamarit Motorcycles, con Quique Berna al frente, consiguió el 33% de los votos del público y, al mismo tiempo, obtuvo la puntuación más alta del jurado internacional. El resultado convirtió a su Scrambler 400 XC «Miura» en la gran ganadora de Triumph Originals 2026.

Miura: una Scrambler con espíritu de carrera
La preparación de Tamarit tomó como punto de partida una Scrambler 400 XC y la llevó hacia un territorio que combina las raíces deportivas y todoterreno de Triumph con una estética de competición.
El jurado destacó especialmente la capacidad del equipo español para conseguir que la transformación no se limitara a una cuestión visual. Eric Hendricx valoró «una ingeniería y una fabricación que respaldan el concepto estético», mientras que Chase McQueen —nieto de Steve McQueen— encontró en la moto «una actitud cercana a las antiguas máquinas de carreras del desierto».
El resultado apuesta por una imagen ligera, elevada y funcional, con predominio del blanco, detalles en rojo y una identidad que mantiene reconocible el ADN de Triumph pese a la magnitud de la transformación.
Para Satoshi, cofundador y jefe de mecánicos de Fonk Motorcycles, uno de los puntos determinantes fue precisamente el equilibrio entre diseño y funcionalidad. La propuesta, según su valoración, demuestra un «elevado nivel técnico desde la concepción hasta la ejecución final».
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De Alicante al mundo
La victoria adquiere todavía más dimensión cuando se observa la trayectoria de Tamarit Motorcycles. La empresa nació en 2010, cuando Quique Berna y Matías Canales decidieron convertir su pasión por las motocicletas en una profesión. Desde su sede en Alicante, el taller ya ha entregado más de 210 motos únicas y se ha especializado en la transformación de modelos Bonneville de Triumph.
Su filosofía se apoya en una combinación particular: la herencia británica de Triumph y una identidad mediterránea, utilizando métodos de fabricación tradicionales junto con accesorios personalizados. El objetivo no es simplemente modificar una moto, sino potenciar aquello que ya forma parte de su identidad original.
El propio Berna definió la inspiración detrás del proyecto como «una búsqueda de auténticas cápsulas del tiempo». La intención fue crear una motocicleta cuya esencia pudiera permanecer vigente con el paso de los años.
Siete países, siete historias
La competencia reunió propuestas procedentes de Canadá, China, Francia, Italia, España, Reino Unido y Estados Unidos. Cada equipo trabajó sobre una Scrambler diferente y eligió un momento o una expresión concreta de la historia del modelo para reinterpretarla.
Canadá presentó una Scrambler 1200 XE convertida en una suerte de supermoto de gran cilindrada. China llevó una Scrambler 900 inspirada en la Triumph TR7T Tiger Trail de 1981 y en la estética VMX de los años 80. Francia apostó por la Scrambler 1200 XE “Red Dust”, mientras Italia trabajó sobre una 400 XC con inspiración en las carreras del desierto de los años 80 y 90.
Desde Reino Unido llegó una Scrambler 900 de Stockwell Design, mientras que Estados Unidos presentó una Scrambler 1200 X inspirada en los paisajes y la cultura aventurera del noroeste del Pacífico.

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Una tradición que sigue viva
El concepto de Triumph Originals 2026 tiene sentido cuando se observa la propia historia de la Scrambler. Desde los años 60, los motociclistas comenzaron a adaptar sus Triumph con neumáticos de tacos, manillares anchos y escapes elevados para afrontar terrenos fuera del asfalto. Aquellas primeras preparaciones dieron forma a las auténticas motos del desierto, asociadas también a nombres como Steve McQueen y Bud Ekins.
Más de seis décadas después, aquella cultura de personalización continúa formando parte del ADN del modelo. La competición demuestra que una Scrambler puede ser mucho más que una motocicleta de serie: también puede convertirse en una plataforma para contar historias, recuperar épocas y explorar nuevas formas de entender el diseño.
Y en Triumph Originals 2026, la historia que terminó imponiéndose fue española. Tamarit Motorcycles convirtió una Scrambler 400 XC en su particular cápsula del tiempo y consiguió que el público y el jurado coincidieran en una misma elección.



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