Ver rodar motos de madera no es habitual. Mucho menos aún si se trata de modelos de serie que conservan su mecánica intacta y circulan normalmente por las calles.
Sin embargo, en Río cuarto (Córdoba), Leopoldo David López, de 42 años, dedica sus horas libres a «construir» motos de madera. «Mi trabajo consiste en tomar una moto, sacarle las piezas de plástico o chapa, los faros, el tanque y otros componentes para realizarlos en madera», explicó a Motodinamia el artista.
También realiza cascos, replicas de surtidores antiguos y bicicletas de madera, y sus creaciones trascendieron los límites del Imperio del Sur cordobés para ser conocidos en todo el país.

Leo López, un artesano enamorado de su trabajo
«El tanque original puede quedar debajo de la madera o bien se coloca otro a medida del diseño», aclara Leo, e inmediatamente subraya una de las principales características de sus originales customizaciones. «Las motos pueden circular en la vía publica sin ningún problema ya que no se toca la numeración del chasis ni del motor».
En algunas oportunidades, este osado «ebanista» hasta les construyó un chasis de madera, pero sólo para exposiciones » porque el Registro Automotor no las patenta por no tener un cuadro con numeración».
El material
La madera que utiliza puede variar de acuerdo al gusto del cliente, aunque él prefiere usar cedro por ser muy noble y dócil para trabajarlo. La mayoría de las piezas se moldean de forma artesanal.
«Las motos pueden circular en la vía publica sin ningún problema ya que no se toca la numeración del chasis ni del motor».
Leo López es carpintero, ejerce la docencia y trabaja en el taller de su padre desde hace 29 años. «Con las motos empecé hace 10 años como un juego, tenía un cuadro y el motor abandonados en el patio y decidí hacerle las piezas de madera. Luego las pinté porque pensé que la gente se iba a resistir a ver las vetas de las madera. Me equivoqué», confiesa.

La dedicación
López se entrega a su pasión en sus horas libres o por la noche, y realizar un trabajo le demanda de 6 a 8 meses. «Salvo la Harley , que me llevo un año entregársela al dueño». Esta obra cumbre de Leo se convirtió en la primera Harley-Davidson Heritage Springer de madera del mundo.
Por lo general lo buscan los coleccionistas de motos, museos o aquellos que quieren algo distinto y personal. Leo López las expone en motoencuentros y en muestras de nivel internacional, tal como ocurrió con Autoclásica.
Gracias a su proyección, las obras de Leopoldo David López fueron declaradas de «Interés legislativo, educativo y social» por el Concejo Deliberante de Rio Cuarto.
Para mayor información, se puede consultar el sitio de Facebook Leo López Motos de Madera.










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