La marca italiana produjo un set de accesorios para la Honda CRF 1000 L Africa Twin, entre los que sobresalen las defensas de motor, el protector de faro, los retrovisores mecanizados 4D y la tapa del tanque con sistema de bloqueo de apertura.
La legendaria aventurera surgida del Rally más duro del mundo en la década de los ’80, cuando se destacaron en aquellos País-Dakar las victorias de Cyril Neveu, Edi Orioli y Gilles Lalay.
De vuelta al mercado hace unos años luego de una larga y entrañable ausencia, la Honda CRF 1000 L Africa Twin retomó la senda que la hizo “reina del desierto” con un estilo y personalidad inimitables.
Como si todo su bagaje fuera poco, Rizoma lo refuerza ahora con una línea de accesorios exclusivos que incluye piezas mecanizadas en aluminio billet (con magnesio y silicio), elementos de defensa, tales como el protector de faro con aspecto “dakariano” y del motor en acero tubular de 28 mm.
Entre la vasta gama de componentes, también figuran las torretas que posibilitan regular la altura del manubrio, estriberas tipo “rally” de aluminios y retrovisores mecanizados 4D que con espejo convexo anti-deslumbramiento y asférico; los puños Sport Ryde by Wire de aluminio, la tapa del tanque de combustible con sistema de bloqueo de la llave antirrobo y terminación en dos tonos, intermitentes Corsa de LED y un minimalista porta patente.
Como si todo su bagaje fuera poco, Rizoma lo refuerza ahora con una línea de accesorios exclusivos que incluye piezas mecanizadas en aluminio billet (con magnesio y silicio), elementos de defensa, tales como el protector de faro con aspecto “dakariano” y del motor en acero tubular de 28 mm.










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