Kawasaki decidió arrancar 2026 con una herejía deliciosa: una moto sin postureo, sin pantallas enormes y sin marketing aspiracional. Se llama Kawasaki Stockman y es, literalmente, una mula mecánica diseñada para no romperse jamás. El problema es que solo existe para Australia y Nueva Zelanda, dos mercados donde el off-road no es ocio, es necesidad.
Pensada para ganaderos, agricultores y trabajo rural intensivo, la Stockman no intenta ser simpática. Intenta ser útil. Y lo logra.

Una mula mecánica diseñada para no romperse jamás.
ADN KLX, mentalidad agrícola
La base es conocida y probada: la Kawasaki KLX 230, una plataforma enduro simple, confiable y sin vicios. Sobre ella, Kawasaki construyó una moto-herramienta con un enfoque brutalmente funcional. El monocilíndrico 233 cc refrigerado por aire, con inyección electrónica y 6 marchas, entrega 19 CV y casi 20 Nm de par, cifras modestas pero perfectamente alineadas con su misión: empujar fuerte a bajo régimen, cargada y en terreno hostil.
Nada de radiadores expuestos, nada de electrónica innecesaria. Arranque eléctrico, respuesta dócil y un consumo mínimo para jornadas eternas lejos del asfalto.
En Motodinamia
Letbe Flygon 125: off-road y ciudad en un solo modelo

Kawasaki construyó una moto-herramienta con un enfoque brutalmente funcional.
Pensada para el infierno cotidiano
Donde la Stockman se despega de cualquier enduro liviana es en su equipamiento agrícola de serie. Portaequipajes delantero y trasero de acero tubular (20 kg atrás), caballetes laterales dobles, defensas de motor, protectores de manetas de aluminio y una genialidad absoluta: bloqueo de la maneta de embrague, que permite bajarse de la moto sin buscar punto muerto cada vez.
Las suspensiones son simples pero efectivas: horquilla convencional de 37 mm y monoamortiguador regulable, combinadas con ruedas 21/18 de radios, frenos a disco y 220 mm de despeje, suficientes para piedras, barro, zanjas y caídas inevitables.
Todo eso con un peso contenido, cercano a los 137 kg, incluso con toda la protección instalada.
Comparativa directa: Stockman vs Yamaha TW200
-
Kawasaki Stockman: más moderna, inyección, mejor parte ciclo, mayor capacidad de carga y enfoque laboral real.
-
Yamaha TW200: icónica, simple y confiable, pero más recreativa que utilitaria, con neumáticos anchos pensados para arena, no para carga diaria.
La Kawasaki es claramente más máquina de trabajo; la Yamaha, una dual purpose con encanto retro.
En Motodinamia
Kove 450 Rally EX, la revelación mecánica del Dakar 2026

Una máquina honesta, dura y funcional que muchos querrían tener fuera de Australia y Nueva Zelanda.
Ficha técnica interpretada
-
Motor: Monocilíndrico 233 cc, aire – simple y eterno
-
Potencia / Par: 19 CV / 19,7 Nm – fuerza útil, no espectáculo
-
Peso: ~137 kg – manejable incluso cargada
-
Ruedas: 21” / 18” – estándar off-road real
-
Tanque: 7,5 litros – autonomía suficiente para jornadas rurales
Una herramienta todoterreno que merece conquistar el mundo
La Kawasaki Stockman no es solo una moto para ganaderos australianos; es un verdadero ejemplo de ingeniería todoterreno confiable, robusta y sin concesiones. Si Kawasaki decidiera abrirla a mercados globales, su combinación de simplicidad mecánica, capacidad de carga y resistencia absoluta la convertiría en un éxito instantáneo entre aventureros, agricultores y amantes del off-road de todo el mundo. Hoy es exclusiva, mañana podría ser un referente universal del trabajo y la diversión extrema.
La Kawasaki Stockman es una moto que no pide likes, pide trabajo. Una máquina honesta, dura y funcional que muchos querrían tener fuera de Australia y Nueva Zelanda. No será bonita para todos, pero es exactamente la moto que promete ser.
VÍA | Kawasaki Australia






0 comentarios