La Benda Dark Flag 950 ingresa en el universo cruiser con una decisión técnica que rompe décadas de tradición: en lugar de un clásico V-Twin, adopta un motor V4. Una elección que remite inevitablemente a dos referentes históricos y actuales —Yamaha VMAX y Ducati Diavel V4—, aunque con una interpretación propia, menos extrema y mucho más sutil.
Durante años, el concepto cruiser se apoyó en una fórmula casi inalterable: gran cilindrada, mucho par a bajo régimen y una arquitectura bicilíndrica en V como identidad mecánica. Cada intento de romper ese molde quedó marcado en la historia, y el V4 siempre fue una excepción reservada a modelos de carácter especial. En ese contexto, la Dark Flag 950 no busca provocar desde la estética ni desde cifras desmedidas, sino desde la ingeniería.

Benda Dark Flag 950: un V4 donde nadie lo esperaba
El corazón de la Dark Flag 950 es un V4 a 60° de 948 cc, refrigerado por líquido, con distribución DOHC y cuatro válvulas por cilindro. Entrega 108 CV a 9.000 rpm y 85 Nm a 7.000 rpm, números que se alejan del empuje bruto típico de una cruiser clásica para ofrecer una respuesta más progresiva, suave y refinada.
A diferencia de la Yamaha VMAX, que hacía del músculo su bandera, o de la Ducati Diavel V4, que combina performance extrema con tecnología de superbike, la propuesta de Benda apunta a otro lugar: mantener la estética cruiser tradicional pero elevar el nivel mecánico.
El resultado es una moto que parece un V-Twin… hasta que se la pone en marcha.
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Estética clásica, ejecución contemporánea
Visualmente, la Dark Flag 950 juega con códigos reconocibles: tanque largo, postura baja, mecánica expuesta y detalles retro como la correa de cuero sobre el tanque. Nada delata su conformación V4 a simple vista, y ahí reside parte de su atractivo.
El chasis de doble cuna de acero se combina con una horquilla convencional y doble amortiguador trasero, priorizando confort y coherencia visual por sobre una puesta a punto deportiva. Sin embargo, en materia de frenos, Benda sube la vara con pinzas Brembo radiales delanteras, un componente poco habitual en este tipo de cruiser.
La electrónica acompaña sin excesos: ABS de doble canal, control de tracción y control de crucero, reforzando una experiencia moderna pero accesible.
Ficha técnica resumida y comentada
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Motor: V4 a 60°, 948 cc, refrigerado por líquido
→ Suavidad y refinamiento inéditos en una cruiser de este estilo. -
Potencia máxima: 108 CV a 9.000 rpm
→ Nivel de potencia más cercano a una muscle cruiser moderna. -
Par máximo: 85 Nm a 7.000 rpm
→ Entrega progresiva, menos “golpe” y más control. -
Transmisión: 6 velocidades con embrague antirrebote
→ Mayor estabilidad en reducciones y conducción más pulida. -
Transmisión final: Correa
→ Confort y bajo mantenimiento. -
Chasis: Doble cuna de acero
→ Solidez estructural y estética clásica. -
Suspensión: Horquilla convencional / doble amortiguador trasero
→ Enfoque rutero y relajado. -
Frenos: Brembo, doble disco delantero radial
→ Nivel de frenado por encima del estándar cruiser. -
Neumáticos: 130/90-16 delante | 180/90-16 detrás
→ Presencia visual y estabilidad. -
Altura del asiento: 690 mm
→ Muy accesible para todo tipo de usuarios. -
Peso en orden de marcha: 242 kg
→ Acorde a su cilindrada y arquitectura
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Una jugada silenciosa, pero estratégica
La Benda Dark Flag 950 no intenta reemplazar a la VMAX ni competir frontalmente con la Diavel V4. Su apuesta es más inteligente: democratizar el concepto de cruiser V4, para integrarlo en una moto visualmente conservadora, técnicamente sofisticada y potencialmente más accesible en precio.
En un segmento históricamente inmóvil, esta combinación puede resultar mucho más disruptiva de lo que parece. Y ahí es donde Benda empieza a jugar en serio.
VÍA | Benda






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