Se retira Jorge Lorenzo: El Espartano deja la batalla

El español de 32 años deja el mundial de motociclismo tras 18 temporadas, 5 títulos mundiales, 68 victorias, 152 podios, 69 ‘pole positions’ y 37 vueltas rápidas.   

Después de 17 años y 18 temporadas en la élite del Campeonato del Mundo, el pentacampeón mundial Jorge Lorenzo anunció el jueves 14 de noviembre su pase a retiro. El español fue acompañado por el CEO de Dorna, Carmelo Ezpeleta, en una rueda de prensa celebrada en el Circuit Ricardo Tormo de Valencia en la que dio a conocer la noticia ante los medios para bajar el telón de una carrera increíble.

Lorenzo debutó en el Campeonato del Mundo de 125 cc en Jerez 2002, la primera carrera en la que pudo participar debido a su precocidad. El día de la clasificación cumplió 15 años y un día después disputó su primera competencia. Era el inicio de una de las trayectorias más exitosas de todos los tiempos. En su cuarta intervención, celebrada en Catalunya, conseguiría sus primeros puntos en un año en que tendría en la séptima plaza de Río su mejor posición. Un año más tarde, en el mismo circuito, firmaría su primera victoria.
A partir de ahí, el joven Mallorquín iría claramente al alza. En 2003 también subiría al podio en Malasia y 2004 supondría su despegue definitivo gracias a una temporada en la que sumaría 3 victorias -Assen, Brno y Qatar- y otros 4 podios para acabar 4º en la clasificación general del campeonato. Un marco bastante idóneo para dar el salto con confianza a la categoría intermedia. Allí, en su temporada como rookie, sumaría 6 podios.  La llegada de la temporada 2006 marcaría un punto de inflexión en la carrera de Lorenzo.

 

Lorenzo debutó en el Campeonato del Mundo de 125 cc en Jerez 2002, la primera carrera en la que pudo participar debido a su precocidad. El día de la clasificación cumplió 15 años y un día después disputó su primera competencia.

 

Tras conquistar los dos primeros GP en Jerez y Losail, Lorenzo obtendría otras 6 victorias para conquistar su primer Campeonato del Mundo, labrándose un nombre a tener en cuenta que confirmaría un año más tarde con su segunda corona mundial de 250 cc tras una temporada impecable en la que sumó un total de 9 triunfos. La llamada de MotoGP  ya era una realidad. Yamaha esperaba al balear con los brazos abiertos.
Jorge arrancó en 2008 como un rodillo, con la ‘pole position’ en su primera carrera en Qatar, en la que subió al podio en segunda ubicación. En la siguiente ronda disputada en Jerez finalizaría 3º y a la tercera, en Portugal, sería la vencida. Estoril asistió al primer triunfo del “99” en la categoría reina tras una carrera en la que batió a dos pilotos llamados a marcar aquel presente del campeonato: Dani Pedrosa y Valentino Rossi. Las lesiones y las caídas lastrarían el resto de su año como rookie, pero en 2009 comenzaría a levantar el vuelo al sumar 4 victorias y un aluvión de podios que le darían su primer subcampeonato.

El último muro sería saltado en 2010, cuando Jorge subió al podio de forma consecutiva en las primeras 12 carreras del año, logrando la victoria en 7 de ellas. Dos triunfos más a final de temporada en Portugal y Valencia le permitieron acumular la friolera de 383 puntos, récord en su momento. Para entonces, la leyenda del “99” ya era una realidad tras coronarse campeón mundial en Malasia.
El 2011, en cambio, se complicaría para el español. Con Casey Stoner como gran rival, Lorenzo se vio lastrado por el infortunio que había azotado a Rossi el año anterior. Una caída en Phillip Island lo dejó fuera de juego, apartado de la pelea, pero en 2012 volvería con más fuerza que nunca para adjudicarse 6 victorias y subir al podio en prácticamente todas las carreras, certificando su segundo título de la categoría reina en Australia.
Con 2013 el campeonato entraría en una nueva dimensión: Stoner se retiró, Rossi volvió a Yamaha y Márquez debutó en MotoGP™. El paso de los Grandes Premios acabó convirtiendo la temporada en un mano a mano entre el rey vigente y el rookie aspirante, que se decantó finalmente en Valencia del lado del actual octocampeón Marc Márquez, pese a que el “99” vendió muy cara su derrota, dejando momentos para el recuerdo como cuando salvó un Top 5 en Assen después de haberse roto la clavícula dos días antes.
Sin embargo, una nueva caída en Sachsenring volvió a pasarle factura en la clavícula, aunque salvó la sexta plaza. Su mentalidad de hierro, en cualquier caso, le permitiría volver a instalarse en el podio hasta final de año, sumando una victoria colosal en Silverstone ante Márquez. La descalificación del “93” en Australia reabriría la pelea, pero los 3 últimos triunfos del “99” no encontrarían premio final.

La explosión brutal de Márquez en 2014, cuando conquistó las 10 primeras carreras del año, dejó fuera de juego a Lorenzo, aunque en Aragón y Motegi trató de desquitarse con 2 nuevos triunfos. Sería la antesala de otro año especial, un 2015 en el que Jorge se convertiría en el único piloto que ha sido capaz de frenar la hegemonía de Marc Márquez en la categoría reina, después de un duelo antológico con Rossi en el que Márquez también entraría en juego tras varios incidentes que tuvieron su punto álgido en Sepang, donde una polémica maniobra costó una sanción a Valentino que le hizo partir desde el fondo de la parrilla en Valencia. Allí Lorenzo aprovechó su gran oportunidad y se llevó el triunfo para ratificar su tercera corona mundial de MotoGP.

 

Lorenzo abogaría por poner fin a su carrera a las puertas del último GP del año en Valencia. Jorge lo deja tras 18 temporadas, 5 títulos mundiales, 68 victorias, 152 podios, 69 ‘pole positions’ y 37 vueltas rápidas.

Un año después, en 2016, no podría defender el título al ser 3º en la general, pese a que en las 6 primeras carreras lograría el triunfo en Qatar, Le Mans y Mugello. En Valencia, en el epílogo de la temporada, despediría su laureada etapa en Yamaha con una victoria antes de dar el salto a Ducati. Fue un cambio realmente radical, al pasar de una M1 que conocía como la palma de su mano a una Desmosedici GP muy particular con la que tuvo que trabajar intensamente. Pese a las dificultades iniciales, lograría 3 podios en su primer año en Jerez, Aragón y Sepang, donde coqueteó con el triunfo en mojado.
Tras comenzar a despegar en los test de la siguiente pretemporada, Lorenzo despegaría de verdad con la Desmosedici GP en Mugello para deleite de la afición de Ducati, que vibró con su gran triunfo en tierras italianas. Un éxito que vendría seguido de una nueva victoria en Catalunya y de una posterior en Red Bull Ring tras subir al podio previamente en Brno. Aquella victoria en Austria supuso toda una inyección de confianza tras batir a Márquez en un mano a mano épico. Desafortunadamente, el fantasma de las lesiones entraría en acción para marcar su tramo final de la temporada. Para entonces, ya se había comprometido con Repsol Honda Team para 2019.
Lorenzo aterrizaba en HRC con la responsabilidad de conformar un ‘Dream Team’ de ensueño con Márquez, pero sus problemas físicos y las dificultades a la hora de adaptarse a la RC213V acabarían resultando un lastre muy pesado en sus primeras semanas. Pese a amagar con despegar en Catalunya, una dura caída y otra posterior aún peor en Assen que le provocó una dura lesión vertebral, acabaron sentenciando sus posibilidades al verse obligado a pasar por un prolongado periodo de recuperación. Pese a volver a la zona de los puntos en Brno, Misano y Sepang, Lorenzo abogaría por poner fin a su carrera a las puertas del último GP del año en Valencia. Jorge lo deja tras 18 temporadas, 5 títulos mundiales, 68 victorias, 152 podios, 69 ‘pole positions’ y 37 vueltas rápidas. Unos números impresionantes y un balance de auténtico genio que le valdrá para ser erigido como Leyenda de MotoGP  en Jerez durante el próximo Gran Premio de España. El Espartano se lo ganó a pulso.

 

 

Créditos: Prensa MotoGP