Kawasaki W800: más clásica, imposible

Tras el éxito de la W800 Street y la W800 Café, la W800 trae el espíritu de la W1 de 1966 para adaptarlo al gusto y la tecnología actuales.    

A poco de la salida de las neo-retro W800 Street y la W800 Café, Kawasaki celebra con la W800 el éxito de 50 años de historia “W” para abrir una nueva etapa en materia de tecnología con virtudes de antaño.
La W800 tiene motor bicilíndrico refrigerado por aire en paralelo de 773 cc y 47 CV de potencia. Al igual que sus dos gemelas tienen un aspecto vintage que recuerda a las motos de antaño, pero la inmensa mayoría de sus componentes son de última generación.

Su chasis tubular de mayor diámetro para asegurar una buena rigidez se complementa con la incorporación de un caballete central como equipamiento estándar.
La suspensión delantera aumenta el diámetro de las barras hasta los 41mm en combinación con unas llantas más anchas.
Además, la W800 es la única de la familia W que equipa una llanta delantera de 19 pulgadas para enfatizar su estética clásica.

Al igual que sus dos gemelas tienen un aspecto vintage que recuerda a las motos de antaño, pero la inmensa mayoría de sus componentes son de última generación.

Desde del punto de vista estético, la W800 lleva un asiento estilo tuck&roll, cómodo y amplio, con un acolchado grueso e instrumentación analógica con gráfica específicamente creada por el modelo. Todos las piezas cromadas de la motocicleta contribuyen a realzar la apariencia clásica del modelo, lo que hace más evidente aún su indudable parecido con la W1 de 1966.

Técnicamente, se destaca con prestaciones evidentes debajo del carenado, porta ABS en los frenos delanteros y traseros (necesarios para cumplir la normativa de la Euro 5). Dentro del motor hay una mejora en embrague asistido anti-rebote que elimina el salto de la rueda trasera en los cambios. Dispone de encendido digital, inyección de combustible y arranque eléctrico.