Cómo es posible que las MotoGP se inclinen más de 50 grados sin caerse

Los prototipos de MotoGP se inclinan hasta 50 grados en las curvas, sin embargo no se caen. La respuesta, aunque parezca fácil de responder, es más difícil de lo que parece, ya que en este punto entran en juego diversos factores técnicos para que los propios pilotos puedan desafiar las leyes de la gravedad.

La clave en el formato de moto

Aunque resulte una obviedad, las especificaciones técnicas de una MotoGP difieren en gran medida de una moto convencional o de serie. Gracias a estos adelantos tecnológicos, los pilotos pueden alcanzar cifras de velocidad extremadamente elevadas y  tomar distintos tipos de curvas con ángulos que superan, en muchas ocasiones, los 50 grados. ¿Qué componentes entran en juego?

Los prototipos de MotoGP montan unos neumáticos que nada tienen que ver con los usa una moto «normal». Cuando las condiciones sobre el asfalto son sobre seco, las MotoGP se encuentran equipadas con compuestos conocidos como “slick”n totalmente lisos. Sus especificaciones técnicas están concebidas para que la moto se agarre totalmente al asfalto.

Los prototipos de MotoGP montan unos neumáticos que nada tienen que ver con los usa una moto «normal…Sus especificaciones técnicas están concebidas para que la moto se agarre totalmente al asfalto.

Por regla general, el asfalto de todos los circuitos presenta unas características bastante abrasivas, lo que permite que las ruedas tengan mayor grado de adherencia al suelo. Además, unas de las principales diferencias de estos neumáticos respecto a los convencionales es que apenas tienen surcos. Esto genera una mayor superficie de contacto con el piso para que el grip sea lo mejor posible.

El estilo del piloto

La técnica del piloto también es decisiva en este punto, ya que no todos se posicionan por igual encima de la moto al trazar las curvas. Lo primero que deben hacer todos ellos es buscar el equilibrio perfecto al tomar las curvas para que, de esa forma, no acaben en el suelo de forma anticipada.

 

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Si se realiza un estudio sobre algunos de los principales pilotos del campeonato de MotoGP se podrá apreciar con mayor nitidez esto que se acaba de decir. Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa, por ejemplo, se descuelgaban mucho más desde el propio tronco del cuerpo; Marc Márquez, cuyo estilo de pilotaje es muy particular, opta más por sacar la parte trasera al tomar las curvas. A la vez toda la parte del tren superior, y el codo siempre apunta hacia el asfalto para conseguir el equilibrio necesario. Toni Elías, otro piloto de referencia hace algunos años, optaba por sacar siempre en la parte trasera a la hora de entrar en las curvas, colocando los brazos hacia el lado contrario de la traza.

Al margen de la propia técnica de los pilotos, existen una serie de elementos de gran importancia para que estos puedan tomar las curvas rompiendo por completo las leyes de la gravedad. Todos ellos cuentan en sus monos de carreras con una serie de protecciones. Tanto en los codos como en las rodillas estos elementos juegan un papel indispensable para el piloto y actúan como punto de referencia para saber cuánto pueden inclinar la motocicleta sin que finalmente acaben en el asfalto.

Cuando los pilotos toman las curvas, el manubrio de la moto no gira, aunque pueda parecer extraño.

La importancia del contramanillar

Cuando los pilotos toman las curvas, el manubrio de la moto no gira, aunque pueda parecer extraño. ¿Por qué? La respuesta a dicha pregunta es sencilla: se debe principalmente a las propias especificaciones de la motocicleta. Al inclinar la moto para tomar una curva, el propio perfil del neumático hace que la unidad cambie la trayectoria que traía anteriormente, y de esa manera el piloto la podrá dirigir hacia el ángulo que desee.

Para ello, los pilotos deben realizar un buen juego llamado «contramanillar» para poder tomar la curva con todas las garantías. La técnica consiste en girar el manubrio en el sentido opuesto de la curva, y de esa manera se conseguirá que la moto caiga justo en el sentido contrario al que apunta con la rueda.

En definitiva, las propias especificaciones técnicas de una MotoGP hacen que los pilotos puedan realizar maniobras que con una moto de producción serían impensables. Así los prototipos de MotoGP se inclinan hasta 50 grados. Al margen de la tecnología con la que cuentan estas motocicletas, es importante resaltar en este punto la importancia del equipamiento con el que cuentan los pilotos, ya que con ellos quedan totalmente protegidos ante posibles caídas al asfalto durante el desarrollo de una carrera.

 

Créditos: NDLC