El español ganó este año su 26º campeonato mundial de la especialidad Trial y se convirtió en el exponente más laureado del deporte motor.
Con su triunfo en la modalidad trial al aire libre, el piloto barcelonés Toni Bou (Repsol Honda Team) se proclamó días atrás en Auron (Francia) campeón del mundo de Trial por decimotercera vez consecutiva, aunque sus títulos mundiales ascienden a veintiséis, si se contabilizan los obtenidos en estadios cubiertos.
Con la victoria número 111 de campaña desde 2006, Bou atestiguó su hegemonía en esta disciplina todo terreno, poco difundida en Sudamérica pero de gran arraigo en Europa.
El mundo deportivo está lleno de nombres fulgurantes que con “cinco títulos ya son leyenda”, como bien proclama Toni Bou, una figura que trasciende tibiamente en los grandes medios pero que es portadora de una tiránica dominación en su disciplina en los últimos 13 años.
“El mundo deportivo está lleno de nombres fulgurantes que con “cinco títulos ya son leyenda”, como bien proclama Toni Bou, una figura que trasciende tibiamente en los grandes medios pero que es portadora de una tiránica dominación en su disciplina en los últimos 13 años”.

La trayectoria de Bou fue estrepitosa y lo llevó a constituirse en el deportista más laureado del mundo motor con 26 títulos mundiales (13 de ellos en disciplina indoor).
Esta inusitada cosecha lo erigió como rey absoluto, indiscutido, tras superar en su rubro a Dougie Lampkin (12 títulos) y a su coterráneo español Jordi Tarrés (7 coronas).
Para Bou, el Mundial de Trial es casi un “paseo”. Para muestra basta recordar que durante la presente temporada reeditóla proeza que había conseguido hace 9 años en Portugal: en Motegi (Japón) completó toda la prueba con cero puntos de penalización. Prácticamente una hazaña. Mejor dicho, una segunda hazaña. Es que las barreras naturales o mentales no existen para Toni Bou y su moto.
Créditos: El Español – Repsol Media –Red Bull










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