¨No tengo producción, ni asistentes, ni supercámaras. Tengo mi celular y mi moto. Eso también identifica mucho a las personas ¨
Pablo Imhoff, el viajero oriundo de Santo Tomé (Santa Fe) que cuenta sus aventuras en YouTube y supera en audiencia a los principales canales de noticias del país, quedó varado en la ciudad de Ushuaia, en Tierra del Fuego, cuando lo sorprendió la pandemia de coronavirus. Fue justo antes de tomar rumbo norte para llegar hasta Alaska, en su última gran travesía a bordo de una moto Honda Econo Power de 90 centímetros cúbicos, modelo 1992.
… la clave es tener una historia y contarla bien.
«Pablito viajero», como se llama su canal de YouTube, y como mejor se lo conoce en las redes sociales, es una verdadera estrella de los ámbitos virtuales: 128 mil personas lo siguen en Instagram, y 284 mil son suscriptores en la plataforma de videos.
Leer también | Viaje solidario en Vespa al pueblo más frío del mundo
Un tipo común, de los que valen
«Vivo una vida como la de cualquiera. Con trabajo, con placeres, con disgustos, con alegrías. Solo que en movimiento. En lugar de estar en un lugar, me muevo. Eso no es vacaciones. Es vivir mientras viajo«, entiende el dueño de la «Econo», como llama a su motocicleta compañera de aventuras.
«Hay que contar una buena historia. Si es en un buen entorno, mejor. Pero la clave es tener una historia y contarla bien. Me parece que eso aplica para cualquier formato, no solo para el digital. Viajar y contarlo. Eso es lo que hago. Eso es lo que soy», concluyó el youtuber.
Créditos: De Palabra







0 comentarios